Baile de sillas

20 junio 2019
La nueva España 

Hoy jueves 20 de junio, los jefes de Estado o de gobierno de los países de la Unión están celebrando en Bruselas una reunión clave para el futuro de nuestro continente. En principio, entre hoy y mañana, el Consejo Europeo debería alcanzar un acuerdo sobre las distintas posiciones políticas que están en juego. A saber, la presidencia del propio Consejo Europeo (la jefatura del “Estado” de la Unión) y de la Comisión (el ejecutivo comunitario), así como el Alto Representante de Política Exterior y Seguridad (que actúa también como vicepresidente de la Comisión). Se tratará de un pacto del que también debería salir la familia política del próximo presidente del Parlamento Europeo. Además, el próximo otoño se renueva la presidencia del Banco Central Europeo y aunque, en principio, esta negociación se deslinda del debate entre los jefes de gobierno para las posiciones políticas, su posible aspirante estará en el ambiente de un modo u otro porque responde también a equilibrios territoriales.

En cualquier caso, en el momento de la redacción de este artículo resulta complicado si habrá “fumata blanca” en el nuevo edifico del Consejo Europeo en Bruselas. Todo indica, por contra, que habrá que celebrar una reunión adicional la próxima semana para sellar un acuerdo entre los jefes de gobierno.

Por una parte, la familia “popular”, con Merkel a la cabeza, mantiene la apuesta por Manfred Weber para liderar la Comisión. Weber, en la actualidad líder del grupo parlamentario popular europeo, fue elegido por el PP como candidato a presidir la Comisión a principios de este año, y tras su victoria en las elecciones de mayo, se considera legitimado para recibir el encargo del Consejo Europeo para intentar tejer una mayoría parlamentaria que pudiera investirlo presidente. Si en España el Rey se ocupa de designar la persona que debe liderar las negociaciones en el Congreso para respaldar una investidura, atendiendo al resultado de unas elecciones generales; en la Unión esa responsabilidad recae en el Consejo Europeo. Pues bien, siendo evidente la victoria electoral de los populares, no lo es tanto que su candidato pueda armar una mayoría parlamentaria suficiente.

Los presidentes socialistas en el Consejo Europeo, bajo coordinación de Pedro Sánchez, están bloqueando esa posibilidad después de quince años de líderes conservadores de la Comisión. En el Parlamento, el grupo parlamentario socialista se muestra muy reacio a negociar con Weber si tal designación ocurriera. Y en ambas instituciones, los socialistas han logrado el respaldo de los liberales, con Macron y Rutte en el Consejo Europeo, y con el grupo parlamentario centrista en el Parlamento, donde también se cuenta con el apoyo de los Verdes. De este modo, resulta improbable en estos momentos que Weber pueda superar los distintos obstáculos para alcanzar la presidencia de la Comisión. Así, la “coalición” de socialistas, liberales y verdes pudiera bloquear la elección de Weber, pero los populares, por su parte, también pudieran hacerlo con el candidato socialista, el holandés Timmermans, con el que los liberales podrían convivir, pero al que tampoco respaldan nítidamente.

Por todo ello, nos enfrentamos, de momento, a un bloqueo complejo, cuya salida podría apuntar a un tercer candidato, o bien a la aceptación de uno de los nombres en juego a cambio de extraordinarias concesiones, siempre y cuando la coalición de socialistas, liberales y verdes se mantenga unida y se evite algún acuerdo bilateral que abriría otras incógnitas.

En esta legislatura que acaba, los socialistas logramos la creación de un fondo de inversión comunitario, la suavización en la aplicación de las reglas pro-austeridad y la no imposición de multas por desfases fiscales, junto al impulso a la declaración de Gotemburgo, que inicia un camino hacia la Europa social. En esta que empieza debemos completar la zona euro, avanzar en las políticas sociales, y responder a los desafíos migratorios y de seguridad, dentro y fuera de nuestras fronteras, y negociar el desenlace del Brexit. La agenda de la futura Comisión se decide en estos días, en el marco de este debate de posibles nombramientos, y en las próximas negociaciones de investidura. Atentos.