Los candidatos a comisarios ante el Parlamento

10 octubre 2019
La nueva España 

Si el proceso de examen de los candidatos a ocupar una cartera en la futura Comisión hubiera transitado por el Parlamento sin mayores problemas, hoy jueves podríamos conocer ya los nombres y las responsabilidades de cada uno de ellos. Sin embargo, el trámite no ha logrado completarse tras el veto del Parlamento a dos candidatos en el control preliminar de los posibles conflictos de intereses. El conservador húngaro Lázsló Trócsányi y la socialista rumana Rovana Plumb se han quedado por el camino, después de que el comité de asuntos jurídicos del Parlamento entendiera que uno y otro no cumplían con las condiciones éticas mínimas.

Tras ello, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen reabrió las negociaciones con los gobiernos de ambos países para acordar dos nuevos nombres para la futura Comisión. Por una parte, Hungría ha propuesto ya al embajador del país ante la Unión Europea, Olivér Várhelyi, que deberá comparecer ante el Parlamento la próxima semana. Por otra, las negociaciones con Rumanía siguen abiertas y en estos momentos no conocemos aún la persona que pudiera enfrentarse al control del Parlamento para incorporarse, en su caso, a la Comisión.

Más allá de estos dos casos que aún siguen abiertos, el candidato polaco a la cartera de agricultura, Janusz Wojciechowski, perteneciente a la familia política que se encuentra a la derecha del PP y notablemente euroescéptica (ECR), suspendió el primer examen ante la cámara. El comité de agricultura apuntó que el candidato no tenía los conocimientos oportunos, aunque le permitió repetir en una segunda comparecencia. Finalmente, el pasado martes Wojciechowski comparecía de nuevo y, tras un previsible fin de semana de estudio, el Parlamento decidió dar de paso su candidatura.

Además de estos casos, algunos otros candidatos no lograron convencer al Parlamento en su primera comparecencia. Sin embargo, antes de enviarles directamente a la repetición, se les ofreció la oportunidad de responder por escrito a preguntas adicionales. En todos los casos, y no fueron pocos, el Parlamento decidió aprobar a los candidatos en esta “repesca”, excepto a una, Sylvie Goulard, la candidata liberal de la Francia de Macron.

Goulard es una vieja conocida de Bruselas, donde sirvió en puestos administrativos en la Comisión y como diputada durante largo tiempo, donde ejerció como coordinadora del grupo liberal en el comité de asuntos económicos. Desde ahí regresó a París como ministra de Defensa tras la victoria de Emmanuel Macron aunque debió dimitir poco después tras conocerse una investigación abierta por la agencia anticorrupción europea. El caso se centra en una posible malversación de la financiación que ofrece el Parlamento a los diputados para la contratación de asesores que pudiera haber estado destinada al pago de salarios de trabajadores de su propio partido en Francia. Este posible desvío de unas partidas destinadas a la asistencia parlamentaria, que la interesada niega, se encuentra en proceso de investigación y explica las dudas del Parlamento sobre la idoneidad de Sylvie Goulard.

Además, la cartera de la candidata francesa con asuntos desde defensa hasta mercado interior, pasando por la modernización digital parece una cartera demasiado pesada para una sola persona. No se descarta, pues, que el Parlamento pida a la presidenta de la Comisión una reasignación de responsabilidades.

En todo caso, la repetición del examen parlamentario se realizaría hoy jueves y mientras escribo este artículo no me atrevo a aventurar un resultado. Asimismo, la próxima semana el Parlamento deberá evaluar a los nuevos candidatos de Hungría y Rumania.

Por último, no puedo dejar de mencionar el examen al candidato español Josep Borrell, que logró un respaldo casi unánime de la cámara, con la excepción de la extrema derecha.

A la espera, pues, de estos últimos flecos, previsiblemente, el Parlamento se pronunciará sobre el conjunto de la Comisión Europea en el pleno de Estrasburgo de la tercera semana de octubre, permitiendo la toma de posesión del nuevo ejecutivo comunitario el 1 de noviembre, sin conocer ahora si el Reino Unido seguirá con nosotros, o no. Pero esa es otra larga historia.