Compromisos europeos con Asturias

26 septiembre 2019
La nueva España 

La próxima semana se inicia el proceso de examen a los candidatos a ocupar una cartera en el Ejecutivo comunitario, la Comisión europea. Durante unas tres horas, los candidatos comparecerán ante sus comités de referencia, tras lo cual los diputados deberán acordar si la persona propuesta está capacitada para incorporarse a la Comisión y si la responsabilidad asignada está acorde con su experiencia y conocimientos. Estas comparecencias son relevantes también para conocer el grado de compromiso de los candidatos con la agenda pactada en el Parlamento con la candidata a presidir la Comisión, Ursula von der Leyen, durante su sesión de investidura. Y en este sentido, y a la vista de las necesidades de nuestra Asturias, cobra especial interés la identificación del equipo de comisarios propuestos, que lidiará con la creación de un impuesto al carbono en frontera, que garantice que los esfuerzos europeos en la lucha contra el cambio climático sean efectivos, así como con el diseño de un nuevo fondo para las regiones en transición energética.

Para los Comisarios propuestos es importante, en primer lugar, estudiar la carta que Ursula von der Leyen ha enviado a cada candidato con la hoja de ruta para esta legislatura. En la propuesta actual de Comisión, el socialista Frans Timmermans ocuparía la vicepresidencia ejecutiva primera para liderar y coordinar toda la agenda climática. Por su parte, el también socialista Paolo Gentiloni, con la cartera de Economía, será el responsable, tal y como aparece en la carta de la presidenta de la Comisión, de establecer ese impuesto en frontera, tan necesario para lograr el cumplimiento de los Acuerdos de París, y para garantizar la competitividad global de nuestra industria. Y, por último, la también socialista en este caso portuguesa, Elisa Ferreira, a cargo de las políticas de cohesión y del diseño del presupuesto de la zona euro, deberá encabezar las negociaciones para establecer ese fondo para regiones como Asturias. Así pues, en principio, podríamos acordar que los compromisos de von der Leyen con nuestro grupo parlamentario en su investidura siguen marcando su agenda de gobierno. Además, el liderazgo de los políticos socialistas de larga experiencia y conocimientos técnicos apuntan igualmente en la buena dirección.

Hace unas semanas, el think-tank europeo Bruegel publicaba un análisis detallado sobre la viabilidad de ese impuesto sobre el carbón en frontera y la compatibilidad de este tributo con las normas del Organización Mundial de Comercio. En plena guerra comercial declarada entre Estados Unidos y China, y las tensiones en la propia Europa es vital que el nuevo impuesto tenga encaje en las normas de las instituciones multilaterales, que la Unión está defendiendo frente al unilateralismo y mercantilismo que nos rodea. En este sentido, Bruegel defendía que ese impuesto tendría cabida en ese marco institucional global, siempre y cuando se diseñara sin alentar tentaciones proteccionistas ulteriores que nos introdujeran en una guerra arancelaria con efectos perniciosos para todos nosotros. Sobre este debate, recientemente, se ha hecho público un manifiesto de miles de académicos a favor de esta idea, respaldada además por 25 premios Nobel. En todo caso, la propuesta para la fijación del impuesto a las importaciones de carbono, largamente defendida en Asturias, ha cobrado ya una fuerza inusitada en los consensos europeos, y tan pronto como tengamos nueva Comisión empezará el trabajo para su rápida implementación.

Por otra parte, el diseño del fondo para las regiones en transición se deberá debatir en el marco de las negociaciones sobre el marco financiero plurianual 2021-27. En estos momentos, algunos países están marcando sus líneas rojas en contra del incremento del presupuesto comunitario. Entre ellos, Alemania, aún a pesar de haber pactado en el acuerdo de coalición CDU/CSU-SPD el respaldo a un aumento de la capacidad financiera de la Unión. En ese debate, la posición de España y de otros países defensores de una mayor aportación presupuestaria jugarán un papel esencial en esta primera etapa, en la definición del montante global, para pasar después a discutir ya en sede parlamentaria los usos y destinos del conjunto del presupuesto. La nueva Comisaria portuguesa será una aliada de nuestra región.

Por todo ello, los primeros compases de esta nueva legislatura resultan esperanzadores, si bien debemos acelerar los procesos de toma de decisiones, porque nuestra industria no puede esperar demasiado tiempo. Seguiremos presionando y trabajando en este camino, e informando puntualmente desde aquí, entre otras vías, a la opinión pública asturiana. ¡Atentos!