Indalecio Prieto merece figurar en el callejero

06 septiembre 2021
La nueva España 

A la atención de D. Alfredo Canteli, Alcalde del Ayuntamiento de Oviedo,

Estimado Alcalde,

El pasado domingo tuve conocimiento a través de este diario de los tristes planes de su equipo de gobierno para eliminar la referencia a D. Indalecio Prieto del callejero de nuestro ciudad. Confío en que sólo sea una idea disparatada de algún concejal despistado, y que más pronto que tarde se imponga el sentido común, del que usted predica de sí mismo y del que no debo dudar sin conocerle personalmente.

No reivindicaré en esta breve carta la necesaria permanencia de Don Inda en nuestro callejero basado en mis filiaciones ideológicas. No. Aunque sería perfectamente legitimo defender la memoria de un político socialdemócrata que dedicó su vida a servir a España.

Lo hago simplemente como europeísta y ovetense orgulloso de mi ciudad y de su historia. Y en ambas categorías militamos la gran mayoría de sus conciudadanos, Alcalde, y creo que usted también.

Indalecio Prieto conformó la exigua representación española en el Congreso de La Haya de 1948, organizado por el Movimiento Europeo, que inició el camino que llevaría a formalizar la hoy Unión Europea. Por otra parte, y desde el fin de la guerra incivil y el exilio, Prieto buscó las maneras de encontrar el camino de vuelta a la democracia a nuestro país, con diversas estrategias que se adelantaron alguna décadas al proceso de la Transición.

Prieto defendió, y logró situar al PSOE tras de sí, en el rencuentro nacional, en un acuerdo con las fuerzas democristianas, monárquicas y liberales, en el encaje de España en el orden de las democracias occidentales, y en la propio proyecto europeísta. El Pacto de San Juan de Luz es ejemplo de este compromiso que le acompañó hasta el final de sus días.

Y todo ello tras nacer en la calle Magdalena en un edifico casi en ruinas donde hoy luce una placa que bien merece una actualización.

Alcalde, reconsidere una decisión que alejaría a Oviedo del mismo corazón de Europa, del Congreso de la Haya.

Jonás Fernández