Jonás Fernández: «Los fondos verdes pueden dar a Asturias un impulso como el de la entrada en Europa»

20 julio 2020
La nueva España 

Todos los focos están en el debate europeo del fondo de recuperación, pero el eurodiputado Jonás Fernández (Oviedo, 1979) considera que para Asturias es igual de relevante el Mecanismo de Transición Justa, los conocidos como fondos verdes que se negocian en paralelo. Portavoz del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) en el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios, Fernández señala que en la campaña de las últimas elecciones europeas se había comprometido con los asturianos a impulsar un fondo para afrontar la transición energética «y ahora lo tenemos encima de la mesa con 40.000 millones».

 ¿Por qué en Asturias hay que mover el foco hacia Mecanismo de Transición Justa?.

-Con el fondo de recuperación España se juega 140.000 millones de los que se beneficiará Asturias, pero ese dinero estará gestionado por el Gobierno nacional. Sin embargo, en el Mecanismo de Transición Justa las autoridades regionales van a tener una capacidad central en su gestión. Tendrán que elaborar el plan de transición, diseñar los proyectos y tener interlocución con la ventanilla de la CE que reparta el dinero.

 Sin embargo, la prioridad sigue siendo paliar los efectos inmediatos del coronavirus.

-En los primeros meses de esta crisis se pusieron los instrumentos para que durante el confinamiento el paciente mantuviera las constantes vitales. Ahora que empieza la fase de recuperación, aunque haya muchas incertidumbres sobre la evolución del virus, se necesitan instrumentos distintos como el fondo de recuperación, que trata de reanimar al paciente para que pueda hacer cosas distintas a las que hacía. Por eso el dinero va a ir a digitalización, a mejorar la autonomía estratégica de la UE en bienes y servicios que se han visto que son críticos y a contribuir a la agenda del Pacto Verde Europeo que la Comisión puso en marcha el pasado año. Ahí es donde está el Mecanismo de Transición Justa, un instrumento sólo para regiones que tienen una especialización productiva en sectores altamente emisores de CO2 y que afrontan una reestructuración muy relevante.

 Como es el caso de Asturias.

-Sí. Puede beneficiarse del fondo de recuperación com o cualquier región y tiene vía de acceso singular a una financiación muy sustancial.

 ¿Cuándo se aprobará el Mecanismo de Transición?

-Tiene que estar en funcionamiento el 1 de enero de 2021 con la entrada del nuevo marco presupuestario de la UE. Para esa fecha tenemos que tener aprobado el reglamento del fondo de transición justa (ayudas directas), también el reglamento de la facilidad de crédito al sector público y en funcionamiento la ventanilla especial del programa InvestEU (créditos para empresas). Son los tres pilares del Mecanismo de Transición Justa y para optar a ellos los responsables regionales, en colaboración con el Gobierno central, tendrán que presentar un plan de transición.

 ¿Qué debe incluir?

-Debe ser un plan general de la región, donde se tiene que mostrar cómo se va a orientar la economía para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. No es sólo una selección de proyectos, como por ejemplo se hace en el plan de la minería, y por eso el Parlamento quiere que se diseñe a nivel local con participación de los agentes sociales, de la sociedad civil, de la Universidad? Que sea un plan de acción de la región. La presentación deberá hacerse en la primavera de 2021 y si la Comisión Europea lo aprueba ya se podrá acceder a ayudas y financiación.

 Con la última ampliación de los fondos a 40.000 millones la Comisión planteó para España una bolsa de 1.806 millones. ¿Es inamovible?

-El criterio más relevante a la hora de repartir el dinero entre los estados es el empleo en extracción de carbón y en el Parlamento hemos intentado revisarlo introduciendo también el empleo de los sectores que usen el mineral en sus sistemas de producción, lo que en el caso de Asturias, donde hay una producción siderúrgica importante, podría tener repercusión. No obstante en septiembre comenzará la negociación entre Consejo y Parlamento y lo que me llega es que los criterios son difícilmente ajustables.

 ¿Qué tipo de proyectos se financiarán?

-En el caso de la línea de crédito al sector público es para proyectos de la Administración, pero en el caso del fondo de transición justa, que son subvenciones, pueden ser para proyectos de la Administración pero también privados vinculados al cambio energético, a la movilidad, a la edificación sostenible?

 ¿La gran industria asturiana podría utilizar esos fondos para reducir sus emisiones?

-El objetivo es, sobre todo, ayudar a pymes, pero también se puede apoyar a las grandes empresas. Hay compañías energéticas importantes en Asturias que tienen proyectos para reducir sus emisiones o incluso transformar sus centrales térmicas en otro tipo de actividades que, en virtud de como se diseñe ese plan de transición, podrían tener acceso al fondo de ayudas. De todas formas, para algún tipo de inversiones del sector privado la ventanilla del InvestEU (que dispondrá de entre 40.000 y 45.000 euros en créditos preferenciales) es la vía natural.

 ¿Y que deberá hacer Asturias para optar al máximo de fondos posible?

-El Gobierno de Asturias ya ha establecido la comisión delegada para los asuntos de reconstrucción, que es el primer paso administrativo necesario, y ahora hay de plazo hasta la próxima primavera tanto para elaborar un plan de transición que sea coherente con lo que espera la Comisión como para incentivar un debate público necesario para que todos los agentes implicados tengan información, interés e implicación. Por ejemplo obtener financiación del InvestEU es una responsabilidad del sector privado, dependerá de la calidad de sus proyectos, pero hay que crear el entorno adecuado. También es importante la decisión del presidente del Principado de abordar un cambio en la administración.

 ¿Por qué?

-En el siglo XX la mayoría de las cuestiones críticas para Asturias se decidían en Madrid, pero en estos momentos una parte importante de ellas se deciden en Bruselas. Por eso es acertado el encargo a Juan Cofiño de revisar de la administración porque, además de otras cuestiones, en mi opinión tendrá que orientarse a maximizar los fondos europeos y no sólo los de transición, porque hay otros muchos competitivos como «Horizonte 2020» o «Connecting Europe». Podemos mejorar la capacidad de captación.

 ¿Y qué fortalezas tiene Asturias para competir por esos fondos?

-El resto de territorios españoles que pueden recibir fondos de Transición Justa son provincias (La Coruña, León, Palencia, Teruel, Córdoba, Almería y Cádiz) y Asturias es la única que tiene un Gobierno, un parlamento y un capital social suficiente para dinamizar el desarrollo del plan. Europa nos da el marco para aterrizar muchas cosas sobre las que llevamos tiempo debatiendo.

 También será decisiva la capacidad de influencia de Asturias en el criterio de reparto de fondos dentro de España.

-Asturias deberá hacer valer su singularidad y defender que se repliquen los criterios de reparto por países. Siempre ha venido recibiendo en torno al 40% de las dotaciones de los programas nacionales para las comarcas mineras.

 El presidente de Femetal, Guillermo Ulacia, solicitó un cambio de las políticas industriales en Asturias para adaptarlas a la captación de fondos europeos. Pedía el fin del cortoplacismo.

-En los últimos años en Asturias tuvimos problemas con empresas como Tennneco, Alcoa, Vesuvius… cuya resolución han centrado el esfuerzo de todos. Pero no creo que se precise un cambio de mentalidad porque ya se ha dado con respecto a hace 20 años y lo noto cuando hablo con empresarios y sindicatos. Ya no es la Asturias de la resistencia. Ahora lo que se necesita es ponernos ya a hacer cosas. El plan nos da la oportunidad de sentarnos, pensar a 2030 y desarrollar apuestas. Ahora hay un incentivo que es un fondo que puede suponer para Asturias mil millones de euros en ayudas que equivalen al 25% del presupuesto regional anual. Como se gastará a lo largo de siete años supondrá un 3% más por ejercicio. Y además, sumado, habrá un fondo de unos 800 millones para empresas. Todo ello supone más del 1% del PIB de la región. El Mecanismo en conjunto es muy similar al impulso que tuvo España con la entrada en la Comunidad Económica Europea en 1986. Y a ello tenemos que añadir lo que pueda venir del fondo de recuperación. Se podría alcanzar el 2% del PIB, que es mucho dinero. Tenemos que ser conscientes de lo que nos jugamos en los próximos meses. De que ese dinero tenemos que ganárnoslo.

 

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