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Asturias,
España,
Europa
Artículo publicado en La Nueva España el 1 de febrero de 2018
El 4 de marzo se celebrarán elecciones generales en Italia. Bajo un clima de gran preocupación nacional, estos comicios se plantean por vez primera desde 1948 en clave europea. Mientras en 1948 las elecciones giraron en torno a la entrada de Italia en Europa, en esta ocasión, en el país trasalpino chocan los planteamientos de los principales partidos políticos en su aproximación a Europa como elemento diferenciador.
Las encuestas apuntan a un escenario muy dividido, aunque con un incremento en todo caso de la derecha. En ese campo, Silvio Berlusconi sigue liderando el principal partido conservador, Forza Italia, organización que se presenta en coalición con otras formaciones de la derecha. Berlusconi continúa inhabilitado para ocupar un cargo público, de modo que no se sabe fehacientemente quién podría ser su Primer Ministro en caso de victoria, aunque se especula con la opción de Tajani, aunque ese candidato no gusta mucho a sus compañeros de viaje. Exactamente, en ese vagón también viaja Matteo Salvini, el líder de la Liga, que ha eliminado “Norte” de su nombre para dirigirse a todo el país aunque con el mismo discurso racista y antieuropeo de siempre.