portada temas  Mucho se ha escrito en los últimos años sobre la posibilidad de que la economía internacional haya entrado en una fase de reducido crecimiento a corto y a largo plazo. Según algunos analistas, las economías emergentes, de algún modo conducidas por la fuerte expansión de la economía china en los últimos años, habrían entrado en una nueva fase de crecimiento exiguo ante los retos para equilibrar el modelo de desarrollo del gigante asiático. Esta economía necesitaría revisar sus pautas de expansión pasando de un modelo asentado sobre las exportaciones a otro bien distinto dirigido por su demanda interna. Tal es así que el híper-ciclo de las materias primas habría llegado a su fin y junto a la notable reducción de los precios del petróleo, todo apuntaría a un periodo más o menos prolongado sin la locomotora china. Como resultado, China ya no acumularía los mismos ahorros en su cuenta corriente necesarios para alimentar el crecimiento en las economías desarrolladas, basados en las últimas décadas en un aumento extraordinario del crédito. De este modo, las economías occidentales afrontarían un periodo no sólo con menos deuda sino también con la necesidad de amortizar los créditos asumidos en ese periodo, que concluyó con la última gran crisis financiera. Por todo ello, el mundo y, por ende, Europa tendrían por delante un periodo de reducido crecimiento. Si a ello se une la ralentización de la revolución tecnológica o de su impacto sobre la economía, todo parecería indicar que el futuro no es lo que era.

Pensar en futuro es pensar en startups. De estas empresas de base tecnológica, de su esfuerzo por crear un ecosistema y de su presencia en mercados necesariamente globales pude aprender...

El parlamento Europeo y su capacidad de impulso y control. La agenda política del Consejo Europeo y el Eurogrupo. 1. Introducción El diseño institucional del marco político de la Unión Europea sigue exigiendo de una labor de pedagogía ante la multitud de instituciones, oficiales u extraoficiales, y el abuso en los últimos años del método inter-gubernamental. Aun así, la Unión presenta ya un diseño conceptual asimilable a cualquier democracia nacional aunque con algunas diferencias que merecen ser presentadas. Por su parte, el Parlamento Europeo, como expresión de la soberanía popular europea realiza una labor central en el control de las instancias ejecutivas, así como en el proceso legislativo. Aun así, pervive en el imaginario colectivo un parlamento con escasas funciones, con áreas de intervención limitadas y con el lastre de la ausencia de iniciativa legislativa. Sin embargo, desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa la función del Parlamento se ha equiparado ya a la de cualquier instancia legislativa nacional aunque con ciertas peculiaridades que se analizarán a continuación. En todo caso, la crisis económica de la eurozona ha conducido una parte sustancial de la integración experimentada en estos años fuera del método comunitario, con una presencia cada vez más acusada del Consejo Europeo y, por ende, del Eurogrupo. Todo ello ha reconfigurado el marco institucional. En este artículo se presenta en primer lugar un breve resumen del cuadro político institucional de la Unión, para situar correctamente la labor del Parlamento Europeo y su relación con la Comisión, pero especialmente con el Consejo y el Consejo Europeo. A continuación se detalla el aumento del peso de instituciones no oficiales de la Unión, como el Eurogrupo, así como la relegación del Parlamento Europeo en las nuevas medidas de control de las políticas presupuestarias de los Estados miembros. De algún modo, la relevancia ganada por el Parlamento con el Tratado de Lisboa se ha aminorado por el creciente uso del método intergubernamental en las decisiones de la pasada legislatura, si bien hay otros ejemplos importantes de su participación decisiva, especialmente en el ámbito de la Unión Bancaria. Más adelante, se plantean las dificultades efectivas del Parlamento para ejercer el control sobre el Eurogrupo o de la nueva política presupuestaria de la Unión, para concluir con una breve reflexión sobre el camino a seguir en el inmediato presente.