01 Abr El desfase fiscal y Europa
(Artículo publicado en Cinco Días– 1/4/2016)
El Reino de España cerró el pasado año con un déficit fiscal del 5,2 por ciento del PIB, un punto por encima al objetivo acordado con Bruselas. Una diferencia de unos 10.000 millones de euros, que no es mayor gracias al superávit de las corporaciones locales (0,4 por ciento del PIB); toda vez que estas instituciones tienen por obligación la estabilidad presupuestaria. Así pues, en primer lugar, debemos reconocer el trabajo de las corporaciones locales, que han venido ciñéndose a la regulación sin mayores recursos disponibles. En este sentido, en algún momento será necesario abrir el debate sobre la financiación municipal, que debe ir pareja a una revisión de la última ley de las corporaciones locales que minimiza su capacidad de acción. En todo caso, en el resto de administraciones públicas, hay poco de lo que congratularse.
El desfase de la Seguridad Social representa un problema de primera magnitud. En un año en el que el empleo creció a tasas elevadas e incluso lo hicieron los salarios nominales, esos ingresos extraordinarios no fueron suficientes para cubrir el crecimiento de los gastos. El déficit más que duplicó el objetivo hasta situarse en el 1,3 por ciento del PIB. Ante esta situación, uno se sigue extrañando del uso irresponsable de las bonificaciones universales aprobadas por este gobierno, que ayudan a explicar este enorme agujero fiscal. España necesita focalizar estas ayudas sólo para ciudadanos susceptibles de exclusión, pero no puede amplificar su uso hasta el extremo de poner en riesgo la viabilidad financiera de la Seguridad Social, teniendo en cuenta además que tal y como han demostrado cientos de estudios, esas bonificaciones no crean empleo, sólo discriminan entre desempleados. Además, sería oportuno revisar el conjunto de prestaciones abonadas a cargo de la Seguridad Social, porque algunas deberían financiarse vía presupuestarios. Y, en todo caso, el sistema necesita una reflexión sobre su financiación global que la última reforma del PP no abordó.