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Asturias,
España,
Europa
(Artículo publicado en La Nueva España– 3/3/2016)
Escribo estas líneas con el debate de investidura de fondo en mi despacho de Bruselas. Y escribo desde la preocupación y cierta desesperanza con la situación de nuestro país. El pueblo español ha conformado unas Cortes Generales muy fragmentadas, sin mayorías ideológicas. Un resultado que obliga a la negociación y al acuerdo, algo a lo que parece que algunos no están dispuestos. Parece que la probabilidad de tener un gobierno medianamente estable, sin dependencias de los que no quieren compartir este espacio común llamado España, se antoja mínima. El fruto de todo esto pudiera ser unas nuevas elecciones a finales de junio y continuar con un gobierno en funciones, al menos, hasta septiembre. Un año sin gobierno en un momento donde nuestro futuro europeo también está en juego.