La oferta del Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, sigue el esquema de la carta de David Cameron donde clasifica sus peticiones en cuatro grandes capítulos.  Siguiendo este sistema, evaluamos muy brevemente las propuestas de Donald Tusk, frente a las peticiones de Cameron y al compromiso europeísta de nuestro partido:

  1. Una regulación más eficiente, sencilla y transparente: Cameron exige a la UE que su actividad legislativa sea más simple y eficiente, minimizando los costes burocráticos para la actividad económica. Esta petición es muy genérica y en el mismo sentido responde Donald Tusk. En este sentido, el Consejo Europeo se comprometería a no impulsar una inflación legislativa que multiplique la burocracia, dañando así la competitividad de la economía europea.

(Artículo publicado en Cinco Días- 3/2/2016) El Gobierno italiano ha cerrado un acuerdo con la Comisión Europea para sanear su sistema bancario, sin ningún tipo de bail in o, lo que es lo mismo, sin cargar parte de los costes a los preferentistas o bonistas. Este pacto debe compararse con el rescate negociado por España, después del especialmente funesto primer semestre del Gobierno de Mariano Rajoy. Sin duda, el PSOE salió del Gobierno sin una argumentación clara y convincente de su gestión tras la implosión financiera de 2007 y especialmente de la crisis de la zona euro de 2010. Eso dificultó, a su vez, estructurar una línea de oposición en el inicio de la pasada legislatura, de tal modo que los desastres de los primeros seis meses de Gobierno popular han pasado a la historia sin una crítica serena. Solo el libro de Jordi Sevilla Seis meses que condujeron al rescate se ha adentrado en ese periodo que, por contraste con el actual acuerdo de Italia con la Unión, merece ser revisado de nuevo.