Artículo publicado el 8 de julio de 2015 en " La Nueva España" Aterrizamos en Estrasburgo para celebrar el último pleno de este curso académico con el resultado del referéndum griego sobre la mesa. Esta semana comparecerán frente al parlamento el presidente de nuestro poder ejecutivo, la Comisión, Jean-Claude Juncker, y el presidente, del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk. Estos debates coinciden en el tiempo con la cita bilateral en Paris de Hollande y Merkel y la reunión extraordinaria del propio Consejo. Por otra parte, el BCE continúa estudiando la situación mientras ofrece liquidez a los bancos griegos bajo una interpretación más bien laxa de su estatuto. Ciertamente, la situación se ha deteriorado profundamente desde la convocatoria del referéndum el viernes 26 de junio y el resultado de la consulta mantiene todos los interrogantes sin cerrar.

Publicado en La Nueva España (30-06-2015) El pasado viernes, la antigua troika, ahora denominada "las instituciones", estaba cerrando un acuerdo con el gobierno griego para dar vía libre al desembolso de 7.200 millones de euros que debería permitir al país hacer frente a su complicado escenario fiscal hasta final de año. Con ese pago se cerraría el segundo programa de rescate que estaba pendiente desde el acuerdo entre ambas partes en el mes de febrero, donde se revisaron las condiciones del mismo. De este modo, las instituciones y Grecia llevaban ya cuatro meses intentando definir los detalles del pacto alcanzado a principios de año. Las desavenencias entre ambas partes se reducían a unos 200 millones del programa de consolidación de los próximos dos años, cuando el Ejecutivo de Tsipras decidió convocar un referéndum para el próximo domingo. Probablemente, hubiera sido mejor haber cerrado por completo los detalles del acuerdo antes de convocar la consulta pero, en todo caso, el referéndum está ahí y Grecia debe decidir si quiere o no continuar en la zona euro y en la Unión Europea. No rechazo completamente la convocatoria del referéndum, aunque los plazos y el contenido del mismo se adivinan complejos, pero la pregunta debería cuestionar directamente sobre la permanencia de Grecia en la Unión. Y, por supuesto, confío en que Grecia continúe con nosotros.