«La región podría recibir en torno al 40% del capítulo destinado a España». Asturias debe acordar en ocho meses un plan con proyectos para lograr «fondos verdes»

19 julio 2020
La nueva España 

El Consejo y el Parlamento europeos prevén llegar a un acuerdo antes de que acabe el año para poner en marcha el Mecanismo de Transición Justa, que estará dotado con ayudas de más de 40.000 millones de euros y créditos de más de 50.000 millones para regiones con dependencia del carbón como Asturias. No obstante, para acceder a esos «fondos verdes» se necesitará una llave. Asturias deberá presentar ante la Comisión Europea antes de la próxima primavera, en 8 meses, un plan de transición que no se podrá limitar a un listado de proyectos a financiar. Deberá ser una estrategia alineada con los objetivos europeos y nacionales de descarbonización y que de acomodo a inversiones públicas y privadas. Además, la UE quiere que la hoja de ruta se elabore siguiendo un proceso participativo y tiene que acordarse con el Gobierno de España.

«Asturias debe empezar ya la elaboración de su plan de transición», recomienda el eurodiputado asturiano Jonás Fernández, portavoz de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) en el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios, que añade que no sobra tiempo porque el esquema de acceso a estos «fondos verdes» europeos dista mucho del de, por ejemplo, los «fondos mineros» nacionales. «El plan de transición no debe ser una retahíla de proyectos a financiar, sino una estrategia holística», destaca Jonás Fernández.

En primer lugar el plan deberá estar en sintonía con los objetivos de emisiones de CO2 de la UE y del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, con lo que los proyectos tanto públicos como privados que se incluyan deberán contribuir directa o indirectamente en la reducción de emisiones. La conversión de una central de carbón en una planta de biomasa podría ser un ejemplo de contribución directa, mientras que el desarrollo de las telecomunicaciones en las zonas rurales para favorecer el teletrabajo y con ello reducir desplazamientos que generen emisiones sería una contribución indirecta. Ambos proyectos, con impulso público o privado, tendrían cabida en el plan de transición, que además deberá estar acompañado de una memoria complementaria en el que se explique el proceso de elaboración. Ese añadido ha sido introducido por el Parlamento Europeo con el fin de que las regiones en transición diseñen el plan en colaboración con los empresarios, los sindicatos, los expertos y académicos y con la participación de la sociedad civil.

Antes de remitirse a Bruselas, el plan de transición deberá ser acordado con el Gobierno de España. El consenso deberá alcanzarse antes de la próxima primavera, fecha tope para presentar el documento ante la Comisión Europea, que será la encargada de evaluar el plan. Si lo aprueba, Asturias tendrá acceso a los tres pilares del Mecanismo de Transición Justa y sus dotaciones millonarias durante el periodo 2021-2027.

Dotado inicialmente con 7.500 millones de subvenciones directas para las regiones con mayores impactos por la transición energética, la cuantía se ha ampliado a 40.000 millones aprovechando la financiación adicional disponible del plan de reconstrucción por la crisis del coronavirus. Esa revisión ha hecho que la dotación planteada por la Comisión Europea para España pase de 307 a 1.806 millones de euros. Esa distribución se hizo en función de las emisiones de gases de efecto invernadero, del empleo en los sectores vinculados al carbón y de otros criterios objetivos. La regulación no establece cómo se reparten las bolsas nacionales, aunque sí fija las provincias que tendrán acceso al fondo en España: Asturias, La Coruña, León, Palencia, Teruel, Córdoba, Cádiz y Almería. «Si aplicamos en España el mismo criterio europeo de reparto, Asturias podría recibir en torno al 40% del capítulo destinado a España, un porcentaje similar a la participación de la región en los fondos nacionales del carbón», apuntó Jonás Fernández. Eso supondría que Asturias tendría acceso a más de 722 millones para financiar proyectos públicos y privados (de pymes pero también de grandes empresas) vinculados directamente con la transición energética pero también con las redes de telecomunicaciones, la innovación, la formación? Además, esta cuantía podría aumentar si se acuerdan mecanismos de cofinanciación con otros fondos europeos que reciben los estados (Feder y Fondo Social) o con partidas del Gobierno de España.

La Comisión Europea también establecerá una ventanilla especial en lo que fue el denominado «plan Juncker», hoy InvestEU, para financiar proyectos de inversión en las regiones en transición energética que tengan aprobada su hoja de ruta. Habrá créditos del Banco Europeo de Inversiones de entre 40.000 y 45.000 millones de euros. En este caso no hay fijadas bolsas de reparto ni por Estados ni por regiones, aunque está previsto que la financiación tenga en cuenta el peso de cada Estado en el Fondo de Transición Justa. «La ausencia de una distribución territorial obligatoria ofrecerá una oportunidad a los empresarios asturianos para maximizar el uso de esa vía de financiación preferencial», destacó Jonás Fernández, que añadió que suponiendo que se mantiene el mismo grado de representación, Asturias podría acceder fácilmente a unos 800 millones de euros en créditos preferenciales.

El Mecanismo de Transición Justa se completa con una facilidad de crédito para las administraciones públicas de las regiones en transición que tengan aprobada su hoja de ruta. Esta facilidad combinará 1.525 millones de euros de ayudas no reembolsables junto a 10.000 millones adicionales en crédito. Así, cada proyecto a financiar contará con entre un 15 y un 20% de subvención directa, lo que rebajará notablemente los costes de financiación de cada operación. La Comisión esperar financiar inversiones públicas con algún tipo de retorno, por ejemplo, proyectos de eficiencia energética, pero que no logran amortizarse automáticamente a precios de mercado. Este fondo mantendría el reparto territorial entre los Estados miembros del Fondo de Transición durante los primeros cuatro años de vigencia (2021-24) para luego ofrecer la financiación en procesos exclusivamente competitivos durante los tres siguientes. Por esta vía, Jonás Fernández calcula que Asturias tendría acceso a unos 208 millones de euros suponiendo que Asturias mantiene el mismo peso en la distribución de los fondos en el periodo 2025-2027, donde el reparto será competitivo, que en el tramo 2021-2014, en el que existen bolsas nacionales fijadas.

Así, con estos tres paquetes de apoyo, Asturias podría acceder a cerca de mil millones de ayudas en el periodo 2021-2027 a los que se sumarían unos 800 millones en créditos que dependerán de la calidad de los proyectos que se presenten. Teniendo en cuenta que el presupuesto del Principado ronda los 4.700 millones anuales, el apoyo europeo equivaldría al 3% de los recursos en cada ejercicio del gobierno autonómico durante los próximos siete años.

«Veo pocos temas más relevantes en Asturias que diseñar un buen de plan de transición y una estrategia público-privada para maximizar el acceso a los fondos europeos del Mecanismo de Transición de Justa. El gobierno del Principado ya ha diseñado una comisión delegada especial a tal efecto. Ahora toca empezar a caminar», apuntó Jonás Fernández, que desde el Parlamento Europeo ha participa activamente en la confección de este apoyo a las regiones más afectadas por el abandono del carbón.

 

Puedes leer la noticia en el sitio web oficial de La Nueva España clicando aquí.